La nueva tarjeta de certificación de edición limitada de PADI captura un momento con el que sueñan muchos buceadores: deslizarse por aguas azules y cristalinas, rodeados de tiburones, completamente inmersos en la belleza salvaje del océano. Con una imagen de la fotógrafa submarina, narradora de historias sobre conservación y PADI AmbassaDiver Rachel Moore, la tarjeta de certificación «Diver’s Dream» rinde homenaje a esas experiencias inolvidables que hacen que los buceadores vuelvan una y otra vez al mar.

La foto se hizo en las islas Tuamotu, en la Polinesia Francesa. No es un retrato de miedo, sino de confianza y respeto.


Tarjeta de certificación «Buceador Dream» de Rachel Moore

La historia detrás de la foto

Moore tomó esta foto en una remota cadena de atolones de la Polinesia Francesa, donde se encuentra uno de los mayores santuarios de tiburones del mundo.

Moore nos dijo: «En estos pasos de los atolones, puedes ver cómo se concentran cientos de tiburones en las fuertes corrientes».

Para Moore, la foto es algo más que una increíble inmersión de buceo. Es un recordatorio de lo que se puede conseguir cuando se protegen los ecosistemas marinos.

«Para mí, esta imagen es la prueba de que la conservación funciona», dijo. «Captura un momento de tranquila presencia: un buceador totalmente relajado, rodeado por un enjambre de tiburones grises de arrecife. No hay miedo, solo respeto y conexión».

Esa sensación es lo que hace que la tarjeta «Diver’s Dream» sea tan poderosa. La imagen cuestiona las viejas ideas preconcebidas sobre los tiburones y las sustituye por algo que los buceadores conocen bien: el asombro. En el agua, los tiburones no son los malos. Son seres vitales, elegantes y esenciales para la salud de los ecosistemas marinos.


Te presentamos a la fotógrafa submarina Rachel Moore

Moore creció en el sur de California y, desde que tiene uso de razón, se ha sentido unida al mar. A los 15 años, consiguió su primer trabajo para pagarse la certificación de buceo. Más de 20 años después, el buceo sigue siendo el centro de su vida y de su trabajo.

En 2016, Moore se marchó de California para dedicarse a navegar a tiempo completo en su barco, el Agápe, y desde entonces vive en el mar. Gracias al compresor de buceo que lleva a bordo, puede explorar lugares remotos a los que la mayoría de la gente nunca llega.

«Soy fotógrafa submarina, narradora de historias sobre conservación y una orgullosa PADI AmbassaDiver», explicó Moore. «Mi trabajo se basa en capturar la conexión emocional entre las personas y el océano, con el objetivo de inspirar a la gente a proteger lo que aman».

Una vida marcada por los parajes salvajes

Para Moore, elegir un destino de buceo favorito es casi imposible. Según ella, cada ecosistema tiene su propia magia. Aun así, hay algunos sitios que destacan.

«Si tuviera que elegir, diría que las Islas Galápagos, por su abundancia salvaje y sin domesticar; después, Raja Ampat, en Indonesia, por su biodiversidad; y los bosques de quelpos de California, donde me siento como en casa», comentó.

Esa conexión con el lugar también está presente en su labor de conservación. Uno de los momentos de los que Moore se siente más orgullosa ocurrió después de que una ballena jorobada con la que se había cruzado en la Polinesia Francesa fuera atropellada y muriera a causa de una embarcación que iba a toda velocidad. Gracias a la presión colectiva de la opinión pública, que se movilizó a raíz de una de las fotos de Moore, se implementaron nuevas normas de velocidad para proteger mejor a las ballenas en la Polinesia Francesa.

«Fue un claro recordatorio de que contar historias puede generar cambios en el mundo real», subrayó Moore.


La conexión impulsa la protección

La tarjeta de certificación «The Diver’s Dream», de Rachel Moore, es mucho más que una bonita imagen submarina.

«El océano está cambiando rápidamente, y lo que tenemos hoy no está garantizado para mañana», explicó Moore. «Es importante salir ahí fuera, disfrutar de su belleza en primera persona y dejar que te emocione, porque esa conexión es lo que nos impulsa a protegerlo».

Moore cree que cada buceador tiene una función que desempeñar, ya sea contando historias, defendiendo causas, participando en la ciencia ciudadana o apoyando programas como la PADI AWARE Foundation®.

«Lo que vemos y cómo decidimos compartirlo tiene el poder de animar a otros a preocuparse», dice Moore. «Y cuando la gente se preocupa, protege».

Ese mensaje es la esencia de esta tarjeta de edición limitada, que rinde homenaje a los momentos que nos emocionan, a la vida marina que nos inspira y a la responsabilidad compartida que tenemos de proteger el océano que tanto amamos.

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