Durante siglos, los descubrimientos submarinos más alucinantes han cautivado tanto a los buceadores como a los que se quedan en la superficie.

Al principio, lo que hace que estos hallazgos únicos sean tan populares e interesantes es el misterio que los rodea. Después, surgen preguntas sobre estos objetos únicos, como: ¿cuánto tiempo llevan sumergidos? ¿Cómo llegaron allí? ¿Quién los perdió?

Saber lo fácil que habría sido pasar por alto estos increíbles descubrimientos los hace realmente fascinantes.

Muchos de los hallazgos submarinos más alucinantes los han hecho buceadores. Con la vista entrenada para detectar formas y patrones característicos, no es de extrañar que los buceadores suelen descubrir tesoros que llevaban mucho tiempo olvidados en el mar. Aquí tienes algunos de nuestros favoritos.


1. Una espada de las cruzadas de hace 900 años

Imagina que te encuentras una espada de 900 años de antigüedad mientras disfrutas del buceo sin más.

Eso es justo lo que le pasó a Shlomi Katzin en octubre de 2021. Vive en la ciudad de Atlit, en Israel. Mientras realizaba buceo frente a la costa, Katzin descubrió varios artefactos antiguos en el fondo del mar. El más interesante fue una espada de caballero muy antigua, de tres pies (un metro) de largo. Además, estaba perfectamente conservada y cubierta de organismos marinos.

Un buceador encontró una espada de los cruzados de hace 900 años en un estado casi perfecto
Un buceador encontró una espada de los cruzados de hace 900 años en un estado casi perfecto. Associated Press

Los arqueólogos explicaron que las arenas de la zona se habían desplazado recientemente, algo que ocurre con frecuencia. Esta vez, sin embargo, descubrieron este increíble hallazgo y otros objetos de los siglos XI y XIII.

«La espada, que se ha conservado en perfecto estado, es un hallazgo precioso y poco común, y parece que perteneció a un caballero de las cruzadas», declaró el inspector Nir Distelfeld, de la Unidad de Prevención de Robos de la Autoridad de Antigüedades de Israel, al Jerusalem Post. «La encontraron cubierta de organismos marinos, pero parece que está hecha de hierro. Es emocionante encontrar un objeto tan personal que te transporta 900 años atrás, a una época diferente, con caballeros, armaduras y espadas».


2. Una ciudad perdida

La leyenda de la Atlántida ha animado a muchos buceadores y arqueólogos a buscar ciudades perdidas bajo el agua. Aunque ninguno ha encontrado esa civilización legendaria, sí han descubierto otras ciudades que se han perdido en el mar y en el paso del tiempo.

En 1984, unos buceadores de aguas profundas que buscaban pecios descubrieron la antigua ciudad de Atlit Yam. Este pueblo pesquero prehistórico quedó «sumergido» hace 9.000 años, probablemente a causa de un tsunami o de un cambio climático. Sigue siendo uno de los asentamientos sumergidos mejor conservados del mundo.

Según The Times of Israel, las excavaciones y los estudios realizados entre 1985 y 2000 revelaron aún más cosas. La subida del nivel del mar obligó a los habitantes de este poblado neolítico a abandonar sus hogares varias veces para buscar terrenos más elevados. Por eso, estudiar su tecnología y sus objetos nos ayuda a entender cómo se las apañaron ante un clima cambiante. Además, en Atlit Yan, los buceadores encontraron los primeros pozos de agua dulce construidos que se conocen, con sus paredes de piedra aún intactas.

Los restos humanos enterrados en Atlit Yam también ayudaron a los arqueólogos a descubrir los primeros casos conocidos de tuberculosis (TB) en humanos, en los huesos de una madre y su bebé. Este hallazgo demostró a los científicos que la enfermedad es 3.000 años más antigua de lo que se pensaba.


Una moneda de oro rescatada de los restos del Atocha, sobre un escritorio.
Una moneda de oro muy poco común recuperada de los restos del naufragio de la «Nuestra Señora de Atocha», frente a las costas de Cayo Hueso, Florida. Los tesoros de Mel Fisher

3. Pecios y tesoros en Florida: dos descubrimientos en uno

A los buceadores de rescate y a los cazadores de tesoros les debemos muchos de los increíbles hallazgos que hay bajo la superficie. Uno de los más famosos es el pecio de la Nuestra Señora de Atocha. Este famoso barco, que se hundió en 1622 durante un huracán, iba cargado de oro, plata y otros objetos valiosos.

Eso era lo que el legendario cazatesoros Mel Fisher y su equipo de buceadores salieron a buscar. Tras 16 años de búsqueda, por fin encontraron el Atocha en 1985. Desde entonces, sus buceadores han recuperado del fondo del mar un tesoro valorado en más de 400 millones de dólares estadounidenses.

Bill y Julie Moore se conocieron como buceadores en la «tripulación de oro» de Fisher que descubrió el Atocha. Luego, en julio de 2021, el hijo de los Moore, Zach, encontró una moneda extremadamente rara en ese mismo pecio. Zach es ahora buceador e ingeniero en Mel Fisher’s Treasures. La moneda estaba a unos 30 pies (9 metros) de profundidad. Brillaba y le llamó la atención.

La moneda vale al menos 98 000 dólares estadounidenses y es la primera moneda de oro que se encuentra en el pecio en 20 años.

«No hay nada como encontrar un tesoro, para empezar, pero tampoco hay nada como encontrar oro», declaró Moore al Miami Herald. «El oro brilla para siempre. Tiene exactamente el mismo aspecto y da la misma sensación que el día en que se hundió, hace 400 años».

Y añadió: «Buceo en busca de oro… lo llevo en la sangre. Tengo que volver a sumergirme para poder encontrar más».


Extraño hallazgo submarino de un fósil de mamut

4. Un descubrimiento gigantesco… ¡literalmente!

En mayo de 2021, dos buceadores hicieron un descubrimiento gigantesco, de proporciones prehistóricas. En el río Peace, en Florida, enterrado en la arena, encontraron un hueso de la pata de un mamut de cuatro pies (1,3 metros) y 50 libras (23 kilogramos). Este hallazgo único en la vida podría remontarse nada menos que a la Edad de Hielo.

El hueso, que encontraron los buceadores de Florida Derek Demeter y Henry Sadler, estaba bien mineralizado y casi intacto. Resulta que era de un mamut colombiano. Este tipo de mamut era el más grande de su especie. Los paleontólogos calculan que estos animales medían 14 pies (cuatro metros) de altura y pesaban «más o menos lo que pesan cinco coches apilados uno encima de otro», según informó NDTV. Además, sus colmillos tenían una envergadura mayor que la de dos bicicletas colocadas una detrás de otra, según continuaba el informe.

Los mamuts, los antepasados de los elefantes actuales, se extinguieron hace unos 11 000 años.

Por increíble que parezca, al día siguiente la pareja encontró algo aún más raro: un diente de tigre dientes de sable.


Los científicos de la NOAA encontraron a los dobles de Bob Esponja y Patricio justo uno al lado del otro.
Los científicos encontraron a los dobles de Bob Esponja y Patricio justo uno al lado del otro. Christopher Mah, NOAA

5. Bob Esponja y Patricio: un recuerdo de la infancia

¿Creciste viendo Nickelodeon? Si es así, puede que reconozcas este divertido hallazgo: dos de nuestros personajes de dibujos animados marinos favoritos.

Cuando Christopher Mah, científico de la NOAA, vio las imágenes en directo de un sumergible, lo que apareció en pantalla le trajo inmediatamente un recuerdo a la mente, según informó KSAT.

Una esponja amarilla y una estrella de mar rosa que estaban ahí tranquilamente juntas eran los «de verdad» de Bob Esponja y Patricio Estrella.

Mah tuiteó: «Normalmente evito estas referencias… pero ¡GUAU! ¡Bob Esponja y Patricio en la vida real!».

Por desgracia para este Bob Esponja, las estrellas de las profundidades suelen alimentarse de esponjas, y es probable que este Patricio se dirigiera hacia él para darse un festín.


6. Cráneos antiguos en un cenote maya

En 2014, unos arqueólogos subacuáticos que exploraban una cueva inundada en la península de Yucatán, en México, descubrieron algo misterioso: más de una docena de esqueletos humanos que yacían en el suelo de la caverna.

El sitio, conocido como Sac Uayum, es un cenote, es decir, un sumidero natural que se forma cuando el lecho rocoso de piedra caliza se derrumba y deja al descubierto las aguas subterráneas que hay debajo. Los cenotes tenían un profundo significado espiritual para los antiguos mayas y solían asociarse con el inframundo.

Lo que hizo que este descubrimiento fuera especialmente intrigante fue la forma de los cráneos. Muchos tenían cráneos alargados que habían sido modificados a propósito durante la infancia, una práctica cultural que se da en varias civilizaciones antiguas. Los vecinos de los pueblos cercanos también llevan mucho tiempo contando historias sobre una serpiente emplumada que custodia el cenote. Aunque los arqueólogos no encontraron rastros de esta criatura mítica, Sac Uayum nos recuerda que algunos de los mayores misterios del océano se esconden en las historias de quienes nos precedieron.


7. La ciudad egipcia perdida de Thonis-Heracleion

Durante siglos, Thonis-Heracleion ocupó el mismo lugar que la Atlántida, una ciudad mencionada en textos antiguos, pero que muchos creían que no era más que un mito. Entonces, en el año 2000, el arqueólogo subacuático Franck Goddio y su equipo hicieron uno de los descubrimientos submarinos más sorprendentes de los últimos tiempos.

Mientras exploraban la costa mediterránea de Egipto, descubrieron los restos de la antigua ciudad de Thonis-Heracleion, que había desaparecido bajo el mar hacía más de 1.200 años. Antes de hundirse, Thonis-Heracleion era uno de los puertos y centros comerciales más importantes de Egipto. Los historiadores de la Antigüedad, como Heródoto, escribieron sobre sus grandiosos templos, su bullicioso puerto y sus vínculos con personajes como Helena de Troya. Sin embargo, durante siglos no se había encontrado ninguna prueba física de la existencia de la ciudad.

Bajo capas de arena y sedimentos, los arqueólogos desenterraron estatuas gigantes, templos, monedas de oro, docenas de sarcófagos, cientos de anclas y los restos de más de 60 barcos antiguos. Los hallazgos revelaron una ciudad increíblemente bien conservada, como si se hubiera quedado congelada en el tiempo.

«Apenas estamos empezando nuestra investigación», declaró Goddio al Daily Telegraph en 2013. «Probablemente tendremos que seguir trabajando durante los próximos 200 años para que Thonis-Heracleion se revele y se comprenda por completo».

Hoy en día, Thonis-Heracleion es la prueba de que, a veces, la línea que separa el mito de la historia es más difusa de lo que creemos.


Ayuda a proteger lo que hay debajo

El buceo te ofrece la posibilidad de hacer un descubrimiento.

A veces se trata de un objeto con siglos de antigüedad, una especie marina poco común o un atisbo del pasado. Otras veces, es algo que no debería estar ahí en absoluto: residuos marinos.

A través de Dive Against Debris®, buceadores de todo el mundo recogen basura submarina e informan de lo que encuentran, creando así una de las mayores bases de datos de ciencia ciudadana submarina sobre residuos marinos. Al recopilar datos durante tus inmersiones, puedes ayudar a los científicos, conservacionistas y responsables políticos a comprender mejor los retos a los que se enfrenta nuestro océano y a tomar medidas para protegerlo.

La próxima vez que te sumerjas, podrías hacer un descubrimiento que ayude a dar forma al futuro del mundo subacuático.


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